Mi Mundito de Pensamientos











{Vie, 14 Sep 2007}   La Lección del Día

Versículo: “Yo conozco tus obras: he aquí, he dado una puerta abierta delante de ti, la cual ninguno puede cerrar; porque tienes un poco de potencia, y has guardado mi palabra, y no has negado mi nombre.”–Apocalipsis 3:8

Seguro que muchos están preguntándose por los resultados de la reunión de ayer. Bueno, les digo. Yo les conté que estaba dispuesta a ir a España después de que me graduara. Afortunadamente, esta fue la mejor opción, y siento feliz por llegar al punto de decir que estaba dispuesta a esperar, probablemente un año, para comenzar a realizar este sueño.

El versículo citado encima me ocurrió cuando yo mencioné a un amigo una imagen que he tenido en mi mente desde esta mañana. La imagen es de una puerta abierta, con una luz abundante derramándose a través de ella. Es una linda imagen; es como si el sol hubiera salida de atrás de una nube de tormenta, y ya se brilla y calienta todo lo que toque. Mi alma siente como si fuera una flor nacente, con sus pétalos alzando para recibir todo la luz y alimentación que este sol encantador le ofrezca. Así es el amor de Dios, y ya que siento que estoy entendiendo parte de Su plan, aunque sea poco, quiero aprender más y más de Él.

Yo había visto el versículo unas vezes antes de esto, pero nunca lo leí muy profundamente. De verdad, hoy fue la primera vez que lo leí en inglés; siempre lo había visto en portugués. A ver lo que podemos aprender de ello, o al menos lo que yo puedo deducir.

Primero dice: “Yo conozco tus obras”. Ya, a este punto algunas cosas se vuelven delicadas. Es que a veces me han llamado de “egoísta” u otras cosas así. Pero creo que esto se puede interpretar de una manera más positiva. Uno de los profes en la reunión me dijo cuanto había visto que yo había crecido y madurado durante los últimos 2 años. Y él tiene mucha razón: al principio de esta saga, yo ni quería enfrentar a los que querían ayudarme. Recuerdo una vez así, cuando lloré mucho, no queriendo hablar. Ayer, me quedé bien-humorada y diplomática durante la reunión, quedándome tranquila y abierta a los comentarios de los profes.
Ahora, en el versículo, viene mi imagen de la puerta. Como dije, la imagen me hizo recordar el versículo, pero todavía es importante ver lo que el versículo dice. “he aquí, he dado una puerta abierta delante de ti, la cual ninguno puede cerrar…” Mira lo que dice: “la cual ninguno puede cerrar”! Esto me da aún más alegría. Nadie, ni nada puede cerrar esta puerta. Para mí, esta es una puerta a una nueva etapa de crecimiento en mi fe, ¡y es tan emocionante! Esta es parte de mi oración: “Querido Señor, ¡quiero conocerte más! Por favor, muéstrame lo que quieras mostrarme, y enséñame más de quien eres.”

Voy a hacer un punto más, y este viene de mi vida como políglota. Siempre me ha impresionado una cierta frase en portugués, la frase que significa “soltar.” Literalmente se dice “abrir mano de” algo. Así, se puede imaginar alguien, un chiquito pequeño talvez, apretando algo en la mano. Cuando tiene que dejarlo, es posible que los padres del chiquillo tengan que esforzar la mano abierta, dedo por dedo, para que la cosa se suelta. Así es el proceso de dejar suelto esta situación. Ya me ha costado dos años, pero ya mis manos están abiertas y listas para ser llenadas de regalos de Dios, mi Señor y Salvador. Glorias a Él, aleluya!



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