Bueno, he pensado y pensado sobre esta reunión el jueves. Otra vez y otra vez me pasa por la mente que yo pudiera graduar con todos los otros de mi clase. Después de graduarme, puedo viajar a España si quiero–y todavía quiero–y será sin el cargo del horario de clases y tal. Esto, por supuesto, depende de algo que me dijo alguien que va a ser una de las participantes de la reunión: que me den la especialización sin que me vaya al extranjero. Entonces, si los demás todavía tienen miedo de mandarme a España, es una opción. Y, si quieren, mis papás pueden acompañarme allá.
Mientras yo describo mis pensamientos así, me siento más tranquila sobre esta decisión. Pero lo describí a una amiga mía, y después de que ella salió, yo lloré un poco. Ahora no puedo entender esto, pero sé que yo estaba recordando ese último día en Costa Rica, y como Marlene estaba llorando, porque ella estaba esperando que yo pudiera ir a España. Pero ya…
También estaba pensando yo: “Entonces, ¿para qué tener esa reunión?” Pero ya estoy pensando en lo que mi amiga me dijo: que tengo opiniones y un lado de la historia que es importante que los otros oigan. Ahora mismo, mientras escribo aquí, la forma de esta reunión se está dibujando en mi mente: Describiré lo que pasó en Costa Rica, contando mi lado de la historia. Me quedaré fuerte y calma, simplemente explicando las cosas. También, explicaré la idea descrita en cima, sobre la oportunidad expandida si me voy después de graduarme. He hecho una decisión, yo creo: estoy dispuesta a quedarme aquí, acabar lo demás de mis estudios aquí, y graduarme con los otros, con la esperanza de las oportunidades del futuro.
Creo que algo que leí anoche me ayudó a hacer esta decisión: Josué 1:9: “Mira que te mando que te esfuerces y seas valiente: no temas ni desmayes, porque Jehová tu Dios será contigo en donde quiera que fueres.” Yo leí este versículo poco después de haber charlado con un amigo-hermano sobre estas decisiones. El leer de ese versículo me dio tanta paz al meditar, que me dormí por un rato. Y mientras escribo aquí, siento aún más la hermosa paz de mi Señor. Glorias a Dios.
Ya tengo otras cosas que hacer, pero quería escribir mis pensamientos.
Les quiero a todos.
Muchas bendiciones
Dios te va a ayudar en todo lo que necesites, amiga. Nunca lo olvides.
Bendiciones, me gusta tu página.