Mi Mundito de Pensamientos











{Mie, 15 Ago 2007}   Ya vuelvo a escribir

Y tengo personas que lo va a leer. Digo para Yeral, que te he agregado a mi msn, si todavía estás leyendo. Más conocidos, sin embargos, son Naty y Facu. Ellos dos tienen blogues también, y serán agregados a mi Blogroll muy pronto.

He cambiado bastante sobre el último año, yo creo. No soy tan quejosa como antes. Hago amistades más fácilmente, aunque de vez en cuando tengo mis momentos.

¿Pero qué hago hoy? Bueno, he pasado algo del día tratando de tejer este suéter para el chico de que cuida mi mamá. Va a ser un regalo de Navidad para él. Sin embargo, he dejado de trabajar en ello, pues siempre se encuentra demasiado grande para un chico de 2 añitos. Lo dejo para otro momento.

Vuelvo a la uni en 11 días. He pensado bastante en este hecho. Voy a volver de nuevo, donde no esperaba volver. Bueno, no esperaba volver este año, hasta el fin de mayo, cuando todo cambió. En ese día, el 31 de mayo, volví solita en avión, desde Costa Rica a los Estados. Aquí, voy a tratar de escribir, objetivamente, lo que sentí, durante los días antes de ese viaje atrás, y espero, al final, tener una idea de lo que decir en la reunión con “las autoridades” a la uni:

Habían veces cuando sentí medio apatética; no quería hacer nada de lo que me fue ofrecido. No sé exactamente el porqué de esto, pues yo sabía que yo pudiera decir lo que quería hacer. Es que simplemente quería estar sola, conmigo misma. Esta es una de muchas veces cuando digo que no tengo ninguna idea porque no dije esto a los alrededor de mí, especialmente a Marielos, la profe tica que trabajaba solamente conmigo. En vista retrospectiva, si yo hubiera hablado más, tal vez me hubiera quedado todo el tiempo fijado para este viaje.

Pero también, fueron mis mismas palabras que habían herido, no solamente a mí, pero también a los otros del grupo. Sé, hablé fuertemente a los otros chicos, criticándoles su español básico. Tal vez, por eso, no hablé las otras cosas que me perturbaban, por miedo de ofender a alguien. Pero, al final, mi silencio fue bastante ofensiva para mandarme de vuelta a mi país nativa.

Sé que parte de mi salida fue por mi llanto. Cada vez que dije algo fuerte, como mencioné acima, casi inmediatamente sentí horrible. Inmediatamente me arrepentí, y unas veces pedí disculpas dos o tres veces a las personas a quienes hice los comentarios. Hay muchas cosas confundidas en mi mente ahora, entonces voy a algo un poco más entendible para mí.

Marielos. Oooh Marielos. La primera vez que le conocí, inmediatamente me cayó bien. Sin embargo, después de la primera semana, mis opiniones comenzaban a cambiar. Todavía me caía bien, pero siempre tuvo su celular ligado. Y no solo eso, pero su hija siempre le llamaba. Recuerdo una vez pidiendo a Marielos que le apague la cosa, y ella me rogó que no dijera a la directora que Marielos estuviera usando su teléfono durante las horas de clase. Marielos me explicaba que tenía una razón de salud, y por eso estaba tan frecuentamente en contacto con su hija. Acepté esto, y unos minutos después cuando ella lo apagó, el incidente pasó sin más discusión.

Pero la historia no termina allí. La próxima vez que reunimos, su celular sonó, y creo que le di una mirada de disgusto. Apresuradamente, ella me dijo que había hablado con la directora y explicado la situación. Reaciamente, acepté de nuevo, pero tenía mis dudas. Después, en el día antes del de mi partida, de mnuevo sonó su tele. Cuando de nuevo, le di una mirada negra, ella dijo que yo era egoísta. Y ya, lector, te pregunto, ¿no había yo pedido a ella que no usara el teléfono? Sí, acepté sus razones, pero a mí, como a muchos otros, no me gusta ser interrumpida por una llamada de celular.

Todavía hay mucho que no conté de esta historia, pero ya estoy cansada. Tal vez continúo luego.



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