Esto es algo que no me gusta hacer por nada. Pero lo hago asombrantemente facilmente. Cuando lloro, prefiero estar sola, o con algún buen amigo. Y tiene que ser por una buena razón. Si lloro por enojo a mí misma, no lo puedo mostrar a nadie. Y si lloro en casa, siento como si fuera un pecado. No me gusta mostrar a mis papás que he llorado. Lo veo como una forma de cobardía, de ser débil, y ellos quieren que yo sea fuerte. A veces pregunto si ellos se darían cuenta de que yo tuviera emociones.
Una pregunta: Si los pensamientos y sentimientos de uno son irracionales, y el dolor también, ¿todavía lo siente Dios?